Sistema 1 y Sistema 2: pensando rápido y despacio

En “Pensar rápido, pensar despacio”, el premio Nobel de economía Daniel Kahneman explica sus conclusiones tras años estudiando la toma de decisión de los humanos.

Sus conclusiones son cercanas a las del “cerebro reptiliano” en cuanto a cómo funciona el cerebro, aunque menos fantasiosas en cuanto a su concepción. 

Kahneman explica que existen 2 formas distintas de pensamiento en los humanos:

  • El sistema 1 que es rápido, automático, frecuente, emocional, estereotipado y subconsciente. Se encarga de generar intuiciones que nos sirven en la mayoría de las ocasiones, pero no siempre. 
  • El sistema 2 que es lento, requiere esfuerzo, poco frecuente, lógico, calculador y consciente. Su función es la de tomar las decisiones finales, cogiendo como base las intuiciones del sistema 1 y dedicándole cierto esfuerzo a ampliarlas con más información y procesos racionales.

En definitiva, la forma de pensar de los humanos encaja perfectamente en el esquema del cerebro reptiliano a nivel de cómo funcionamos, pero esta forma de pensar no viene derivada de que una parte de nuestro cerebro se desarrollara en los reptiles, si no de cómo ha evolucionado nuestro cerebro para optimizar nuestra evolución. 

A partir de ahora hablaremos de Sistema 1 y Sistema 2 en lugar de Complejo Reptiliano y Neocórtex, dejando atrás el mito y centrándonos así en lo esencial. 

En su investigación, Kahneman también descubrió que la capacidad de cada uno de estos sistemas es muy diferente, y que además son capaces de llegar a conclusiones muy distintas dadas unas mismas entradas. Básicamente el Sistema 1 rige el 97% de nuestras decisiones y el Sistema 2 apenas toca el 3% de las decisiones que tomamos, por lo que somos mucho menos racionales de lo que nos pensamos. 

Y esto es bueno, ya que el ser capaces de tomar decisiones muy rápidamente (aunque no sean las mejores decisiones) ha sido, históricamente hablando, nuestro principal mecanismo de supervivencia. 

Para poner en contexto el porqué de la necesidad de la rapidez en la toma de decisiones, conviene entender que, en media, tomamos 35.000 decisiones cada día. Cada decisión varía en cuanto a dificultad e importancia. Pero 35.000 son muchísimas decisiones para un día.  

Si tuviéramos que tomar decisiones conscientes y bien razonadas para cada una de ellas, saturaríamos nuestro sistema cognitivo, así que el Sistema 1 se encarga de evitar la sobrecarga del Sistema 2 tomando muchísimas decisiones de forma intuitiva y automática.

Responsabilidades del Sistema 1 y del Sistema 2

Si conduces, seguramente en más de una ocasión te has encontrado llegando a tu casa sin saber siquiera por dónde has pasado. Irías pensando en algún tema importante para ti, y al llegar te das cuenta que no has prestado atención a todo el camino. 

¿Cómo has podido llegar a tu casa si no has prestado atención a cada una de las decisiones que has tomado por el camino? En estos casos, en rutas que tomas muy habitualmente, el Sistema 1 es capaz de tomar casi todas las decisiones de una forma inconsciente mientras el Sistema 2 se encarga de los pensamientos más profundos. 

Aunque a priori pueda parecer que el Sistema 1 está limitado, la realidad es que el Sistema 1 es capaz de realizar muchísimos tipos de actividades, como puedan ser:

  • Reconocer objetos 
  • Orientarnos Tener miedo/cuidado de insectos o animales peligrosos (arañas, serpientes...) 
  • Responder cálculos muy básicos y que básicamente tiran de nuestra memoria como 2x3. 
  • Responder asociaciones básicas como que Berlín es la capital de Alemania 
  • Detectar emociones básicas de personas con las que hablamos (hostilidad, enfado...) 
  • Detectar la fuente de un sonido o de iluminación 
  • Detectar qué objetos se encuentran más cerca/lejos de otros objetos 
  • Poner cara de susto cuando hemos pasado una situación estresante

No pensemos que el Sistema 1 solo responde a respuestas más o menos instintivas, ya que el Sistema 1 es capaz de aprender si nos exponemos a una actividad durante mucho tiempo hasta que conseguimos dominarla. 

Por ejemplo, cuando dominamos la lectura, es el Sistema 1 el encargado de comprender lo que leemos de forma inmediata, o los jugadores más avanzados de Ajedrez son capaces de determinar los mejores movimientos posibles a partir del Sistema 1. 

Por su lado, el Sistema 2 se encarga de todas las tareas y acciones que requieren mucha más atención. Si el Sistema 2 está encargándose de una acción concreta y 

le robamos la atención, parará de realizar esa tarea y luego le costará volver al punto donde la había dejado. 

Algunas tareas de las que se encarga el Sistema 2:

  • Atender a lo que nos dice una persona en una discoteca con mucho ruido de fondo 
  • Buscar a una persona en concreto dentro de un espacio con mucha gente 
  • Pensar quién era el actor principal de una película que vimos hace mucho tiempo 
  • Andar mucho más rápido de lo que estamos acostumbrados 
  • Controlar si estás siguiendo las consignas sociales correctas en una situación que requiere mucho protocolo 
  • Aparcar en un espacio muy pequeño 
  • Hacer la declaración de la renta 
  • Mantener una discusión sobre política, filosofía o cualquier tema complejo

El Sistema 2 requiere de muchísima atención por nuestro lado. Si bien podemos hacer otras tareas simples (como pueda ser conducir por una ruta habitual, barrer o bailar), mientras el Sistema 2 está a pleno rendimiento nos “volvemos ciegos” para muchos estímulos o situaciones. 

Sistema 1 y Sistema 2: Trabajando juntos

En su libro “The Invisible Gorilla”, Christopher Chabris y Daniel Simons explican uno de sus experimentos en relación al Sistema 1 y el Sistema 2.

Grabaron una película con dos equipos de personas, unos con camiseta blanca y otros con camiseta negra. Y se les pedía a los espectadores que contaran el número de veces que los miembros del equipo blanco se pasaban la pelota entre ellos. 

A mitad del vídeo aparecía una mujer llevando un disfraz de gorila, golpeándose el pecho y avanzando por la escena durante 9 segundos. La mitad de los espectadores estaban tan absortos con su tarea que ni se dieron cuenta de este hecho tan llamativo. 

En teoría, el ser capaz de ver al gorila dentro de la escena sería una actividad que podría realizar perfectamente el Sistema 1. Pero cuando el Sistema 2 está a pleno rendimiento es capaz de “robar” parte de la atención que necesita el Sistema 1 de nuestros sentidos para poder funcionar. 

Por mucho que hablemos de dos sistemas, la realidad es que el Sistema 1 y Sistema 2 comparten algunos de los recursos fundamentales (sobre todo los sentidos) y también necesitan interactuar entre ellos. 

Debido a que el Sistema 1 es mucho más rápido y necesita menos energía para operar, es el responsable de generar impresiones, intuiciones, intenciones y sentimientos. Todos estos estímulos se tratan como sugerencias que se envían al Sistema 2, y si éste las acepta, se transforman en creencias y esos impulsos se convierten en acciones concretas. 

Cuando el Sistema 1 se encuentra alguna dificultad, llama al Sistema 2 para que le ayude mediante el procesamiento más detallado y específico de la situación, para poder llegar a una conclusión clara. 

También se llama de forma automática al Sistema 2 cuando se detecta un evento que viola el modelo del mundo que gestiona el Sistema 1. Por ejemplo, si oímos un sonido extraño que no nos esperamos en un momento determinado, el Sistema 1 pone en alerta al Sistema 2 para que evalúe a fondo la situación

Con esta división de tareas, se consigue un sistema altamente eficiente que minimiza el esfuerzo necesario, pero maximizando el rendimiento final.

Representación gráfica de cómo interactúan el Sistema 1 (Intuición) y el Sistema 2 (Razonamiento). 

Por suerte para nuestra subsistencia, el Sistema 1 está diseñado para tomar total control de nuestra atención ante emergencias y asigna prioridad total a las acciones protectoras. 

Ya podemos estar absortos en nuestros pensamientos mientras vamos conduciendo que, si el coche hace un extraño, te encuentras con un accidente o alguien te golpea con otro coche, el Sistema 1 te sacará de tus pensamientos y te obligará a manejar la situación de forma inmediata.